Historia de los Valdenses
El movimiento religioso denominado Valdense nació en la Ciudad de Lyón (Francia), con la crisis de conciencia de un individuo llamado Pedro Valdo, quién renunció a sus bienes y tradujo fragmentos de la Biblia a la lengua vulgar. Este movimiento no pretendió romper con la Iglesia Católica pero su predicación no aprobada por las autoridades eclesiásticas amedrentó a los sacerdotes. Esto llevó a que en el año 1184 en el Concilio de Verona se incluyera a los Valdenses entre los movimientos condenados y en el año 1190 el Obispo de Narbona pronunció contra ellos la condena de herejía. Este movimiento religioso víctima de las persecuciones, primero en Francia y luego en otros países, buscaron lugares seguros para refugiarse.
Durante varios siglos los Valdenses reclamaron la libertad de conciencia, refugiándose en los Alpes en una región agreste, rocosa y pintoresca protegidos por una importante cadena de montañas en la zona fronteriza Italo-suizo-francés en los cuales se encuentran los valles Pellice, Angrogna, Rorá, Clusón y Germanasca, hoy llamados Valles Valdenses.
Hasta éstos Valles llegaron los ejércitos de las cruzadas provocando masacres como la de Merindol y Provenza (1545) y la de Colonia Calabria (1560). Pero nadie pudo doblegar al pueblo Valdense, los sobrevivientes se refugiaron en Suiza y tres años más tarde cruzaron nuevamente las montañas para llegar y no abandonar más el suelo de sus amados valles.
En agosto de 1689, un grupo de 900 hombres partieron de Suiza, que los hospedaba, y en 10 días lograron retornar a Bobbio (Glorieuse Rentrèe); en la localidad de Sibaoud, pronunciaron el famoso juramento de fidelidad a sus comandantes, y éstos, a sus soldados.
Finalmente tras siete siglos de injusticias y persecuciones el Rey Carlos Alberto proclamó el Edicto de Emancipación con lo cuál los Valdenses podían gozar de todos los derechos políticos y civiles de los demás ciudadanos. La fecha de tan importante acontecimiento en la vida de los Valdenses, fue el 17 de Febrero de 1848.
Encerrados en sus angostos y poco fértiles Valles, los Valdenses que gozaron a lo largo del siglo XIX de una relativa tranquilidad vieron crecer notoriamente su población. Con ello comienzan las primeras emigraciones, primero hacia el sur de Francia, Suiza e incluso al Cercano Oriente, pero esto no fue suficiente, la población seguía aumentando y el hambre comenzaba a sentirse muy a menudo en los Valles. En el año 1854 luego de una sucesión de años malos para la agricultura, tres mil familias tuvieron que ser socorridas. La pobreza y el hambre reinaba en los Valles. En esas malas épocas llegaron noticias a los Valles de un joven aventurero que se había embarcado en Marsella sin rumbo fijo y luego de seis meses había desembarcado en Montevideo. Era el joven Juan Pedro Planchon que escribía a su hermano en Villar Pellice, en esa carta contaba lo fácil de la vida en Uruguay, un Uruguay que se mostraba generoso, vacío y fértil, fue así que en 1856 tres familias (Planchon Barolin, Baridon Geymonat y Gonnet Salomón) que sumaban once personas, se embarcaron hacia tierras uruguayas dando lugar a la primera emigración Valdense a ese país.
Bibliografía: Historia de la Iglesia de Colonia Valdense – Ernesto Tron; Historia de las Colonias Valdenses Sudamericanas – Ernesto Tron y Emilio Ganz; El Templo y la Escuela – Roger Geymonat.
2 comentarios
GRACIAS HERMANOS VALDENSES POR ESTA PUBLICACIÓN.
LA VIDA Y EJEMPLO DE LOS VALDENSES ES PARA MÍ, MUY SIGNIFICATIVA. ESTOY INTERESADO EN CONOCER IGLESIAS VALDENSES EN SUIZA Y OTROS LUGARES COMO POR EJEMPLO EN URUGUAY.
DESDE YA MUCHAS GRACIAS POR VUESTRA INFORMACIÓN.
Muchas gracias, por esta publicación.
Me hace más ilustrado, conocedor de la religiosidad de mis antepasados piamonteses.
Saludos.